En 2009 mi pareja y yo decidimos emprender un negocio del cual no teníamos nada de experiencia, eso sí, teníamos mucha ilusión y muchas ganas de estar juntos. En 2011 vio a la luz nuestro proyecto, sí después de casi 3 años, desde que es solo una idea hasta el business plan, los permisos, el crédito ICO, las obras, los proveedores, el equipo humano de trabajo, etc. Creamos un centro de fitness y desde entonces hemos pasado por todas las etapas de un negocio, hemos sufrido crisis y la intrusión de grandes competidores.
En 2018, decidimos dar un giro radical a la marca y nos convertimos en una franquicia asociada con una reconocida operadora de centros fitness. Esta asociación nos aportó una metodología sólida y un branding consolidado, lo que nos permitió experimentar un crecimiento significativo. Fue en ese momento cuando decidí sumergirme en el mundo de las redes sociales para potenciar aún más nuestra comunicación.
En marzo de 2019, nuestro negocio se vio fuertemente afectado por las medidas tomadas debido a la pandemia de COVID-19. Perdimos un poco más del 30% de nuestros clientes y nos encontramos al borde de la quiebra. Fue entonces cuando sentí la necesidad de saber más sobre campañas publicitarias y me formé con expertos en estrategia y publicidad online, copywriting y marketing especializado en fitness.
Gracias a la implementación de estrategias que combinaban redes sociales, campañas publicitarias y técnicas de growth hacking, logramos no solo recuperarnos, sino crecer un 80% en tan solo 2 años después del estado de alarma.
Este camino no ha sido fácil y ha implicado mucho esfuerzo y errores, pero ha sido invaluable para adquirir una amplia experiencia en la gestión de campañas publicitarias online y en hacer que las redes sociales refuercen nuestra estrategia de captación de clientes.